La vida de Isabel y Rafael cambió y cobró un nuevo sentido hace ahora nueve años. También la de José Ramón y su hermana pequeña. La historia de este matrimonio almeriense y sus dos hijos de acogida es la de un amor a primera vista, un flechazo que a diferencia de muchos de los romances que aparecen en las novelas o en las comedias románticas, perdura y se mantiene vivo casi una década después. Ahora que José Ramón ha alcanzado la mayoría de edad, todos echan la vista atrás para repasar las experiencias compartidas y reafirmarse en que “una familia es el mayor tesoro que se puede tener”, como dice Isabel.
Tenían una vaga idea sobre el Acogimiento Familiar hasta que comenzaron a informarse atraídos por la posibilidad de convivir con un niño o niña extranjero los meses de verano. No sabían que también aquí, en su propia ciudad, había niños que necesitaban una familia y que esperaban contar con el cariño que ellos podían darles. Con los miedos habituales que surgen antes de tomar una decisión tan importante, aunque con ganas ya de dar el paso para ser padres de acogida, pensaban en cómo les gustaría que fuese su nueva familia. Isabel y Rafael querían acoger a un niño o niña, a poder ser con una edad entre los 4 y 7 años, para que contara ya con cierta autonomía y a la vez pudieran educarle en valores que ellos consideraban básicos. Su idea preconcebida dio al traste cuando los trabajadores que en aquel momento gestionaban el Programa de Acogimiento Familiar de la Junta de Andalucía les comentaron que había un par de hermanos que encajarían a la perfección con ellos. Lejos de poner obstáculos, Isabel y Rafael decidieron conocer a los niños y desde el primer momento se dijeron que, sin duda, ellos conformarían su nueva familia. “Fue inexplicable. Fue verlos y decir, son nuestra familia”, explica Rafael.
Así nace un hogar
José Ramón y su hermana residían en un centro de acogida de menores de Almería cuando las personas que entonces los cuidaban les preguntaron si querían conocer a unos amigos, ir a merendar con ellos, salir a dar un paseo… sin ser conscientes en ese primer momento de que una nueva vida se abría ante ellos. El matrimonio coincide en que “la fase de adaptación no fue nada complicada”. Los primeros pasos consistieron en quedar los fines de semana para compartir unas horas con los niños y, tras unas semanas, los hermanos pasaban todo el fin de semana en casa de Isabel y Rafael, experimentando ya una auténtica convivencia. “La diferencia es muy grande”, comenta José Ramón. “Aunque en el centro nos trataban muy bien, allí el cariño se reparte entre todos los niños mientras que con unos padres la atención y el cariño son solo para ti, no es lo mismo”.
A pesar de que desde el comienzo José Ramón apreció la suerte que era contar con unos padres como Isabel y Rafael, si le hubieran ofrecido ser acogido por ellos sin su hermana no lo habría aceptado. “Yo no me hubiera ido sin mi hermana”. “También tenemos a nuestra madre biológica, con la que nos llevamos muy bien y a la que quiero mucho, pero mi hermana es lo más importante para mí”, relata José Ramón.
Y lo mismo dicen sus padres de acogida, que afirman que “a pesar de que queríamos solo un niño o una niña, ni nos lo pensamos cuando nos propusieron a estos dos hermanos. Creemos que es fundamental que ellos estén juntos”. Por eso Isabel anima a las personas que quieran acoger a que den la oportunidad a grupos de hermanos, sean dos o incluso más. “Además de la satisfacción de acogerlos, ellos te ayudan y te apoyan, por eso le digo a la gente que no tenga miedo a dar el paso porque sean hermanos. El apoyo y el cariño se multiplica y ese es el mayor tesoro que existe”. “Si volviera a nacer, volvería a hacer exactamente lo mismo”, sentencia.
Dos madres, un padre y “muchas tías”
El papel del equipo técnico del Programa de Acogimiento Familiar de Menores de Cruz Roja es esencial para que sucedan historias tan hermosas como esta. “Aunque han sido unos niños muy buenos, siempre hemos contado con el apoyo de Cruz Roja. Para cualquier pequeña dificultad o duda siempre han estado ahí, y no sólo en posibles problemas con los niños, sino también para asuntos burocráticos. Nos han ayudado en todo”, destaca el matrimonio. De hecho, Isabel insiste en que “yo creo que hemos tenido más ayuda que cualquier otro matrimonio porque no existe ningún libro que te diga cómo ser buenos padres, así que todos tenemos las mismas dudas”.
José Ramón tiene claro que Isabel y Rafael han sido los mejores padres para él y su hermana. “Siempre han estado pendientes de nosotros y si han tenido que castigarnos, por nuestro bien, lo han hecho”. “Yo no veo diferencia entre los padres de mis amigos y los míos”, comenta. Ha tenido la suerte de contar con dos madres, un padre, y como dice refiriéndose a las técnicos del Programa de Acogimiento de Cruz Roja, con “muchas tías”. “Las cosas que quizás no quería contarle a mis padres podía decírselas a ellas y ellas siempre me aconsejaban y ayudaban”, explica el joven.
Por supuesto, la relación con su madre biológica nunca ha supuesto un problema para que el acogimiento haya ido bien. De hecho, la madre de estos dos hermanos está muy agradecida a Isabel y Rafael por la oportunidad que les han brindado a sus hijos y, por parte de los padres de acogida, siempre se ha facilitado la relación. Si bien este es uno de los principales miedos a los que se enfrentan las personas cuando deciden acoger, Isabel insiste en que “en nuestro caso no ha supuesto ningún problema, no hay que tener miedo por eso. Es su madre y eso no se lo puedes quitar”.
La base, cariño y respeto
No existen recetas ni libros para que una familia funcione, tanto en el caso del acogimiento como en una familia unida por lazos biológicos. Cuando se les pregunta sobre que les dirían a otras personas interesadas en acoger, Isabel y Rafael contestan que “esto hay que vivirlo. Cuando lo vives ves lo que te dan, que es lo mejor del mundo”. “Pueden surgir problemas como en cualquier familia pero con cariño y respeto se superan. Los niños se adaptan a tu forma de ser, además, el que sean dos hermanos ha jugado a nuestro favor, eso les ayuda a ellos y a los padres acogedores”, explican.
Probablemente, esos dos ingredientes, cariño y respeto, son los que han hecho que para José Ramón, ahora que ya ha cumplido 18 años, nada haya cambiado. Ni siquiera se plantea otras posibilidades que vayan más allá de seguir compartiendo su vida con su familia. “Para mí esto no tiene parte mala”, comenta con la naturalidad de quien de verdad valora lo que significa contar con el amor incondicional de unos padres.
Entrevista realizada por:
María del Mar Carrillo Ávalos
Responsable de Comunicación
Cruz Roja Española en Almería
martes, 14 de mayo de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
"Mi nombre es Mina y tengo 20 años"
Hoy queremos compartir con vosotros el conmovedor testimonio de Mina, una joven, ahora mayor de edad, que relata su vivencia en acogimiento familiar permanente a través de una carta escrita en primera persona:
Mi nombre es Mina y tengo 20 años.
Cuando tenía seis años mi madre y yo nos trasladamos a vivir a Almería. Antes vivíamos en Melilla. Mi padre había fallecido. Poco tiempo después de vivir en Almería, mi madre, por motivos económicos, no pudo hacerse cargo de mi y tuve que ingresar en un centro de protección de menores, pero no por eso mi madre nunca me abandonó, ella siempre estuvo presente, protegiéndome a su manera, nunca faltó a las visitas semanales que tenía concedidas, y si alguna vez faltó era porque no tenía dinero para desplazarse a Almería o porque estaba mal (tenía una pareja que la maltrataba).
Desde los seis años a los trece años aproximadamente, estuve en dos pisos de Nuevo Futuro. En los pisos las educadoras nos cuidaban muy bien y no nos faltaba nada, nos compraban todo lo que necesitábamos, y siempre estaban pendientes de nosotros, éramos seis en cada piso, nos querían mucho, pero no es lo mismo el cariño que ellas nos daban al que luego he vivido estando con Victoria y Fernando, la pareja que me acogió cuando tenía 13 años.
Cuando iba a cumplir trece años, mi educadora me dijo que si quería conocer a una pareja que había solicitado el acogimiento de una chica, yo dije que si, y ahí empezó una nueva etapa en mi vida.
Una tarde de verano, la psicóloga de mi centro y yo quedamos para conocer a Victoria y Fernando, quedamos en la Rambla para tomar un café, yo estaba nerviosa y pregunté muchas cosas, desde ahí empezamos los contactos. Me iba con ellos a la playa, a pasar los fines de semana, me visitaron en el campamento, celebraron conmigo mi 13 cumpleaños, y poco a poco nos fuimos conociendo. Me fui a vivir con ellos en febrero del año 2005. Durante el primer tiempo me costó trabajo llevarme bien con Fernando, no estaba acostumbrada a vivir con hombres, pero eso se superó con el tiempo.
Cuando me fui a vivir con ellos descubrí lo que era vivir en una familia, Fernando y Victoria me ayudaba y me apoyaban en todo, me daban todo su cariño y me ofrecieron una vida estable y segura, aunque muchas veces me obligaban a hacer cosas que no quería, pero era por mi bien.
Mi madre al principio del acogimiento tenía miedo de perderme, ella pensaba que era una adopción y que ya no volvería a verme, hasta que se dio cuenta de que las visitas eran igual y que podía contar con el apoyo de Cruz Roja para todo lo que necesitase. Las visitas las hacíamos en Cruz Roja, aunque podíamos salir siempre nos quedábamos allí porque estábamos muy a gusto. Mi madre siempre me daba buenos consejos: que estudiase, que ayudase a la señora Victoria, que fuese buena y esas cosas.
Cuando cumplí los dieciocho años el acogimiento finalizó y yo podía haberme ido con mi madre, que ahora está bastante bien o a otro sitio, pero lo hablamos en casa y decidimos seguir viviendo juntos, somos una familia (un poco rara pero una familia), sigo viendo a mi madre, voy a comer a su casa muchas veces, hace las mejores tortillas de patatas del mundo.
Como en todas las convivencias, han surgido dificultades y problemas que vamos superando.
Yo pienso que la mejor manera de salir adelante es teniendo una familia que te apoye en todo momento, por eso pido a las familias que den una oportunidad a chicos y chicas que como yo lo necesitan.
Mi nombre es Mina y tengo 20 años.
Cuando tenía seis años mi madre y yo nos trasladamos a vivir a Almería. Antes vivíamos en Melilla. Mi padre había fallecido. Poco tiempo después de vivir en Almería, mi madre, por motivos económicos, no pudo hacerse cargo de mi y tuve que ingresar en un centro de protección de menores, pero no por eso mi madre nunca me abandonó, ella siempre estuvo presente, protegiéndome a su manera, nunca faltó a las visitas semanales que tenía concedidas, y si alguna vez faltó era porque no tenía dinero para desplazarse a Almería o porque estaba mal (tenía una pareja que la maltrataba).
Desde los seis años a los trece años aproximadamente, estuve en dos pisos de Nuevo Futuro. En los pisos las educadoras nos cuidaban muy bien y no nos faltaba nada, nos compraban todo lo que necesitábamos, y siempre estaban pendientes de nosotros, éramos seis en cada piso, nos querían mucho, pero no es lo mismo el cariño que ellas nos daban al que luego he vivido estando con Victoria y Fernando, la pareja que me acogió cuando tenía 13 años.
Cuando iba a cumplir trece años, mi educadora me dijo que si quería conocer a una pareja que había solicitado el acogimiento de una chica, yo dije que si, y ahí empezó una nueva etapa en mi vida.
Una tarde de verano, la psicóloga de mi centro y yo quedamos para conocer a Victoria y Fernando, quedamos en la Rambla para tomar un café, yo estaba nerviosa y pregunté muchas cosas, desde ahí empezamos los contactos. Me iba con ellos a la playa, a pasar los fines de semana, me visitaron en el campamento, celebraron conmigo mi 13 cumpleaños, y poco a poco nos fuimos conociendo. Me fui a vivir con ellos en febrero del año 2005. Durante el primer tiempo me costó trabajo llevarme bien con Fernando, no estaba acostumbrada a vivir con hombres, pero eso se superó con el tiempo.
Cuando me fui a vivir con ellos descubrí lo que era vivir en una familia, Fernando y Victoria me ayudaba y me apoyaban en todo, me daban todo su cariño y me ofrecieron una vida estable y segura, aunque muchas veces me obligaban a hacer cosas que no quería, pero era por mi bien.
Mi madre al principio del acogimiento tenía miedo de perderme, ella pensaba que era una adopción y que ya no volvería a verme, hasta que se dio cuenta de que las visitas eran igual y que podía contar con el apoyo de Cruz Roja para todo lo que necesitase. Las visitas las hacíamos en Cruz Roja, aunque podíamos salir siempre nos quedábamos allí porque estábamos muy a gusto. Mi madre siempre me daba buenos consejos: que estudiase, que ayudase a la señora Victoria, que fuese buena y esas cosas.
Cuando cumplí los dieciocho años el acogimiento finalizó y yo podía haberme ido con mi madre, que ahora está bastante bien o a otro sitio, pero lo hablamos en casa y decidimos seguir viviendo juntos, somos una familia (un poco rara pero una familia), sigo viendo a mi madre, voy a comer a su casa muchas veces, hace las mejores tortillas de patatas del mundo.
Como en todas las convivencias, han surgido dificultades y problemas que vamos superando.
Yo pienso que la mejor manera de salir adelante es teniendo una familia que te apoye en todo momento, por eso pido a las familias que den una oportunidad a chicos y chicas que como yo lo necesitan.
martes, 9 de abril de 2013
"Mis padres de acogida son lo mejor que me ha pasado en la vida"
jueves, 29 de noviembre de 2012
Más de 150 menores conviven en Almería con 116 familias de acogida
Isa y Rafa abrieron su casa hace 9 años a dos hermanos en acogimiento permanente. Lejos de arrepentirse animan a otros a hacer lo mismo. “Hay que vivirlo”, aseguran.
“He recibido y he aprendido tanto de ellos que soy yo la que está agradecida. No lo cambio por nada”. Así de convencida se muestra Isabel; una mujer almeriense que hace 9 años, cuando tenía 33, acogió en su casa de forma permanente a dos hermanos de 8 y 7 años. Lejos de sentirse abrumada, vive feliz de haber dado el primer paso hacia el acogimiento familiar y anima a otras familias a hacer lo mismo.
“Hay niños que necesitan la seguridad y el amor de una familia. Si yo pudiera, me llevaba a todos conmigo”, bromea. Actualmente en la provincia hay 116 familias acogedoras con las que conviven más de 150 menores del sistema de protección, apuntan desde la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía.
Las familias “tienen la guarda, pero la tutela es de la Administración”, recuerda Mari Carmen González Fernández, responsable del programa de acogimiento familiar de Cruz Roja. Institución que colabora con Salud y Bienestar Social para hacer realidad este programa en Almería.
Dar respuesta
La iniciativa trata de dar respuesta a las necesidades de niños que no pueden ser atendidos adecuadamente por sus padres o tutores mediante su integración temporal o indefinida en otro núcleo familiar en el que puedan recibir la atención que necesitan.
Cariño, seguridad, protección e incluso otros hermanos son sólo algunas de las cosas que se llevan en la mochila los acogidos. Niños como los que entraron en casa de Isabel y su marido Rafa.
“De casualidad”
Aquí tienen su casa. Ahora y siempre que quieran”, ratifica él, que no teme, en absoluto, la mayoría de edad de los que ya considera como sus hijos. Ellos le llaman papá y, aunque saben que tienen una madre biológica a la que ven periódicamente, y para ellos es importante, su familia “es la de Isa y Rafa”. Este matrimonio, que no podía tener hijos, llegó de casualidad al programa de acogimiento. “Fui al Ayuntamiento a conocer qué posibilidad tenía de acoger un niño extranjero durante un mes o dos de verano”, recuerda Isabel. Le propusieron acoger niños de aquí y por más tiempo. No se lo pensó.Ni siquiera cuando les ofrecieron un grupo de hermanos.
“Se necesitan familias para acoger a hermanos”, reconoce la responsable del programa de Cruz Roja. Mari Carmen González recuerda que la familia acogedora nunca está sola, el apoyo de la institución es constante.
Y si Rafa tuvo claro que se quedaba con los dos hermanos nada más ver al niño, que en marzo cumplirá 18 años, su mujer se reserva como el mejor momento de muchos, “el primer abrazo de buenas noches”. “Hay que vivirlo”.
Fuente: http://www.lavozdealmeria.es/vernoticia.asp?IdNoticia=35310&IdSeccion=2
“He recibido y he aprendido tanto de ellos que soy yo la que está agradecida. No lo cambio por nada”. Así de convencida se muestra Isabel; una mujer almeriense que hace 9 años, cuando tenía 33, acogió en su casa de forma permanente a dos hermanos de 8 y 7 años. Lejos de sentirse abrumada, vive feliz de haber dado el primer paso hacia el acogimiento familiar y anima a otras familias a hacer lo mismo.
“Hay niños que necesitan la seguridad y el amor de una familia. Si yo pudiera, me llevaba a todos conmigo”, bromea. Actualmente en la provincia hay 116 familias acogedoras con las que conviven más de 150 menores del sistema de protección, apuntan desde la Consejería de Salud y Bienestar Social de la Junta de Andalucía.
Las familias “tienen la guarda, pero la tutela es de la Administración”, recuerda Mari Carmen González Fernández, responsable del programa de acogimiento familiar de Cruz Roja. Institución que colabora con Salud y Bienestar Social para hacer realidad este programa en Almería.
Dar respuesta
La iniciativa trata de dar respuesta a las necesidades de niños que no pueden ser atendidos adecuadamente por sus padres o tutores mediante su integración temporal o indefinida en otro núcleo familiar en el que puedan recibir la atención que necesitan.
Cariño, seguridad, protección e incluso otros hermanos son sólo algunas de las cosas que se llevan en la mochila los acogidos. Niños como los que entraron en casa de Isabel y su marido Rafa.
“De casualidad”
Aquí tienen su casa. Ahora y siempre que quieran”, ratifica él, que no teme, en absoluto, la mayoría de edad de los que ya considera como sus hijos. Ellos le llaman papá y, aunque saben que tienen una madre biológica a la que ven periódicamente, y para ellos es importante, su familia “es la de Isa y Rafa”. Este matrimonio, que no podía tener hijos, llegó de casualidad al programa de acogimiento. “Fui al Ayuntamiento a conocer qué posibilidad tenía de acoger un niño extranjero durante un mes o dos de verano”, recuerda Isabel. Le propusieron acoger niños de aquí y por más tiempo. No se lo pensó.Ni siquiera cuando les ofrecieron un grupo de hermanos.
“Se necesitan familias para acoger a hermanos”, reconoce la responsable del programa de Cruz Roja. Mari Carmen González recuerda que la familia acogedora nunca está sola, el apoyo de la institución es constante.
Y si Rafa tuvo claro que se quedaba con los dos hermanos nada más ver al niño, que en marzo cumplirá 18 años, su mujer se reserva como el mejor momento de muchos, “el primer abrazo de buenas noches”. “Hay que vivirlo”.
Fuente: http://www.lavozdealmeria.es/vernoticia.asp?IdNoticia=35310&IdSeccion=2
miércoles, 21 de noviembre de 2012
Acogimiento Familiar en el Hospital de ositos de peluche
Cruz Roja Española en Almería organizó el pasado 9 y 10 de Noviembre una encantadora iniciativa, llamada "Hospital de los Osos de Peluche".
La actividad, dirigida a los más pequeños de la casa, proporcionó un espacio ideal para que nuestro programa saliera a la calle y se visibilizara en Almería a lo largo de ambas jornadas.
El espacio, ubicado en la céntrica Rambla de la capital, permitió que técnicos y voluntarios del programa pudieran realizar difusión sobre el acogimiento, a través de la distribución de material impreso y de la atención personalizada a familias y personas interesadas que acudieron a la convocatoria.
El Hospital de Ositos de peluche contó con actividades enfocadas a facilitar a los niños/as pautas de alimentación y hábitos saludables en un contexto de juego y diversión, simulando la práctica cotidiana de un hospital. Cada niño/a participaba cuidando y atendiendo a un osito de peluche. Simultáneamente, se realizaron talleres de pintura de caras y globoflexia, así como un espectáculo infantil a cargo del grupo Papanú y sus amigos, que colaboró de forma totalmente desinteresada con nosotros.
La iniciativa supuso, además, una oportunidad para realizar un llamamiento solidario a la población almeriense en relación a la grave situación de vulnerabilidad en la que se encuentran niños y familias de toda la provincia.
La actividad, dirigida a los más pequeños de la casa, proporcionó un espacio ideal para que nuestro programa saliera a la calle y se visibilizara en Almería a lo largo de ambas jornadas.
El espacio, ubicado en la céntrica Rambla de la capital, permitió que técnicos y voluntarios del programa pudieran realizar difusión sobre el acogimiento, a través de la distribución de material impreso y de la atención personalizada a familias y personas interesadas que acudieron a la convocatoria.
El Hospital de Ositos de peluche contó con actividades enfocadas a facilitar a los niños/as pautas de alimentación y hábitos saludables en un contexto de juego y diversión, simulando la práctica cotidiana de un hospital. Cada niño/a participaba cuidando y atendiendo a un osito de peluche. Simultáneamente, se realizaron talleres de pintura de caras y globoflexia, así como un espectáculo infantil a cargo del grupo Papanú y sus amigos, que colaboró de forma totalmente desinteresada con nosotros.
La iniciativa supuso, además, una oportunidad para realizar un llamamiento solidario a la población almeriense en relación a la grave situación de vulnerabilidad en la que se encuentran niños y familias de toda la provincia.
martes, 20 de noviembre de 2012
Celebrando el Día Internacional de los Derechos de la Infancia
El 20 de noviembre de 1989 la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño. Es un tratado internacional que regula cuales son los derechos fundamentales de todos los seres humanos menores de 18 años.
Esta convención establece que todos los niños y niñas y chicos y chicas del mundo son importantes en igual medida. Por lo tanto, todos los derechos establecidos en la Convención deben ser aplicados sin distinciones de raza, color, sexo, idioma, religión, posición económica, opiniones, creencias, etc.
La Convención ha sido ratificada por casi todos los países del mundo, incluida España. Eso quiere decir que en nuestro país –al igual que en el resto- existe la obligación de respetar los derechos que en ella se contienen, y que se debe hacer todo lo posible para que los niños, niñas y los jóvenes los conozcan y hagan uso de ellos.
Desafortunadamente, los Derechos de los niños y niñas no se cumplen con frecuencia, y por esta razón, cada 20 de noviembre se celebra el Día Internacional de los Derechos de la Infancia. Así recordamos que falta mucho trabajo por hacer para que esos derechos estén realmente respetados a todo lo largo y ancho del mundo.
Algunos de los derechos fundamentales de los niños y niñas son:
•A la vida.
•A la salud.
•Al descanso, el esparcimiento, el juego, la creatividad y las actividades recreativas.
•A la libertad de expresión y a compartir sus puntos de vista con otros.
•A un nombre y una nacionalidad.
•A una familia.
•A la protección durante los conflictos armados.
•A la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
•A la protección contra el descuido o trato negligente.
•A la protección contra el trabajo infantil y contra la explotación económica en general.
•A la educación, que será gratuita y obligatoria al menos en las etapas elementales.
Desde el programa de Acogimiento Familiar, y como recordatorio de un día tan especial para nosotros, estamos celebrando durante estos días nuestra I Semana del Acogimiento, organizada a través de talleres y actuaciones dirigidas a niños, niñas y jóvenes de Almería en la Biblioteca Pública Provincial Villaespesa, y que ya os presentamos en nuestro post anterior.
Las próximas actividades previstas se realizarán el miércoles día 21, con la actuación del Mago Moebius, y el viernes día 23, con un interesantísimo taller de interpretación infantil en el que niños y niñas trabajarán sobre cuentos clásicos “con un final alternativo”.
Los talleres tienen como objeto informar a los niños y niñas de nuestra provincia de la existencia de derechos fundamentales como son el derecho a una familia o el derecho al ocio, entre otros, al tiempo que se da a conocer entre pequeños y adultos el acogimiento familiar como una vía fundamental para garantizarlos.
Os dejamos a continuación un enlace para descargar "El cuaderno de tus derechos", un estupendo y entretenido material sobre los Derechos de la Infancia editado por Cruz Roja Juventud, que podéis descargar y completar en compañía de los más pequeños de la casa, o incluso en el aula.
http://www.cruzrojajuventud.org/pls/portal30/docs/PAGE/SITE_CRJ_2/DERECHOSINFANCIA08/CUADERNO%2020N_2008.PDF
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Programa de Acogimiento Familiar de Cruz Roja Española
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martes, noviembre 20, 2012
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Acogimiento familiar,
Actividades
jueves, 15 de noviembre de 2012
El programa de Acogimiento Familiar celebra la primera Semana del acogimiento
Con motivo de la celebración del Día Internacional de la Infancia el próximo 20 de noviembre, desde el programa de Acogimiento Familiar hemos organizado nuestra primera “Semana del acogimiento”, orientada a través de la realización de talleres y actividades lúdicas dirigidas a niños y niñas de Almería, en la Biblioteca Provincial Villaespesa.
Nuestro objetivo es que los niños participantes puedan -a través del ocio y del juego- interiorizar algunos de sus derechos fundamentales, como son los relativos al derecho a una vida digna, al derecho a una familia, o al derecho al juego y al descanso, entre otros.
Las actividades están abiertas a pequeños de Almería de diferentes edades, que podrán participar acompañados de un adulto. Es necesario realizar una inscripción previa, y para ello, podéis acudir directamente a la biblioteca o contactar con esta a través del teléfono 950 10 11 67.
Las actividades son realmente bonitas, divertidas y muy dinámicas, por lo que estamos convencidos de que los niños que asistan van a disfrutarlas enormemente.
LUNES DÍA 19 DE NOVIEMBRE
Taller de Animación a la Lectura: La Cantina Soñadora
18:00 h. , Sala Infantil y Sala de Exposiciones
La Biblioteca se convertirá en una Cantina de Piratas muy especial donde nos servirán cuentos que nos ayudarán a desarrollar nuestra imaginación.
Fabricaremos, además, un separalibros personalizado.
Inscripción previa gratuita en la biblioteca a partir del 5 de noviembre.
Máximo 25 niño/as (acompañados de un adulto)
Edad recomendada: 6 a 9 años
MIÉRCOLES DÍA 21 DE NOVIEMBRE
Magia: El Fantástico Cuento de una Maripompa por el Mago Moebius
18:00 h. , Salón de actos
Entrada libre y gratuita. Público Familiar
El Cuento de una Maripompa es un espectáculo visual de pompas de jabón, en el que se narra la vida de una “maripompa”, una mariposa con forma de pompa de jabón.
La historia se desarrolla en un pequeño jardín con luces de colores y humo, donde crecen flores, setas gigantes, gusanos y otras formas fantásticas; un ambiente mágico donde niños y mayores vivirán momentos intensos y emocionantes.
VIERNES DÍA 23 DE NOVIEMBRE
Taller de Interpretación infantil: Cuentos Clásicos con final alternativo, por Ramiro Cachafeiro Danza
18:00 h. , Salón de actos
Inscripción previa gratuita en la biblioteca a partir del 5 de noviembre. Máximo 10 niño/as acompañados de un adulto (Total: 20 personas).
Edad recomendada: 7 a 15 años
Nuestro objetivo es que los niños participantes puedan -a través del ocio y del juego- interiorizar algunos de sus derechos fundamentales, como son los relativos al derecho a una vida digna, al derecho a una familia, o al derecho al juego y al descanso, entre otros.
Las actividades están abiertas a pequeños de Almería de diferentes edades, que podrán participar acompañados de un adulto. Es necesario realizar una inscripción previa, y para ello, podéis acudir directamente a la biblioteca o contactar con esta a través del teléfono 950 10 11 67.
Las actividades son realmente bonitas, divertidas y muy dinámicas, por lo que estamos convencidos de que los niños que asistan van a disfrutarlas enormemente.
LUNES DÍA 19 DE NOVIEMBRE
Taller de Animación a la Lectura: La Cantina Soñadora
18:00 h. , Sala Infantil y Sala de Exposiciones
La Biblioteca se convertirá en una Cantina de Piratas muy especial donde nos servirán cuentos que nos ayudarán a desarrollar nuestra imaginación.
Fabricaremos, además, un separalibros personalizado.
Inscripción previa gratuita en la biblioteca a partir del 5 de noviembre.
Máximo 25 niño/as (acompañados de un adulto)
Edad recomendada: 6 a 9 años
MIÉRCOLES DÍA 21 DE NOVIEMBRE
Magia: El Fantástico Cuento de una Maripompa por el Mago Moebius
18:00 h. , Salón de actos
Entrada libre y gratuita. Público Familiar
El Cuento de una Maripompa es un espectáculo visual de pompas de jabón, en el que se narra la vida de una “maripompa”, una mariposa con forma de pompa de jabón.
La historia se desarrolla en un pequeño jardín con luces de colores y humo, donde crecen flores, setas gigantes, gusanos y otras formas fantásticas; un ambiente mágico donde niños y mayores vivirán momentos intensos y emocionantes.
VIERNES DÍA 23 DE NOVIEMBRE
Taller de Interpretación infantil: Cuentos Clásicos con final alternativo, por Ramiro Cachafeiro Danza
18:00 h. , Salón de actos
Inscripción previa gratuita en la biblioteca a partir del 5 de noviembre. Máximo 10 niño/as acompañados de un adulto (Total: 20 personas).
Edad recomendada: 7 a 15 años
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jueves, noviembre 15, 2012
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lunes, 12 de noviembre de 2012
La escuela de familias acogedoras del programa arranca con éxito
La tarde del pasado lunes 5 de noviembre, desde el programa de Acogimiento Familiar organizamos la primera sesión de una nueva Escuela de padres-acogedores, diseñada especialmente para responder a las necesidades de familias acogedoras en las diferentes modalidades.
Como docente contamos para la ocasión con la presencia del conocido psicólogo almeriense Ignacio Martin Cuadrado, cuya amplia trayectoria profesional dentro del ámbito clínico y escolar avalaba el éxito de la sesión. Ignacio abordó con las familias la temática de la comunicación, haciendo un recorrido desde la iniciada en el vientre de una madre y su futuro hijo, hasta la adultez.
A través de un lenguaje claro y cercano, informó sobre los elementos que distorsionan e imposibilitan la comunicación entre el emisor y el receptor del mensaje a trasmitir, dotando a las familias presentes de herramientas y estrategias de mejora. La sesión se planteó, además, como una herramienta para que éstas pudieran generar un autonálisis y extraer un balance de las propias fortalezas y debilidades.
Todo ello dentro de un ambiente de calidez, distensión, basado en la participación e interacción en grupo.
Como docente contamos para la ocasión con la presencia del conocido psicólogo almeriense Ignacio Martin Cuadrado, cuya amplia trayectoria profesional dentro del ámbito clínico y escolar avalaba el éxito de la sesión. Ignacio abordó con las familias la temática de la comunicación, haciendo un recorrido desde la iniciada en el vientre de una madre y su futuro hijo, hasta la adultez.
A través de un lenguaje claro y cercano, informó sobre los elementos que distorsionan e imposibilitan la comunicación entre el emisor y el receptor del mensaje a trasmitir, dotando a las familias presentes de herramientas y estrategias de mejora. La sesión se planteó, además, como una herramienta para que éstas pudieran generar un autonálisis y extraer un balance de las propias fortalezas y debilidades.
Todo ello dentro de un ambiente de calidez, distensión, basado en la participación e interacción en grupo.
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Actividades
jueves, 8 de noviembre de 2012
Talleres creativos terapéuticos
A lo largo del mes de octubre hemos puesto en marcha desde el programa una interesantísima actividad, basada en el uso de la creatividad como instrumento de apoyo terapéutico en talleres dirigidos a niños y niñas en acogimiento familiar.
La iniciativa, plasmada a través de realización de talleres de manualidades, organizados de forma intensiva entre los meses de octubre a diciembre de 2012, están permitiendo que diferentes menores del programa -con edades comprendidas entre los 8 y los 12 años, en acogimiento en familia extensa y ajena- puedan contar con un espacio para el encuentro, la diversión y el aprendizaje. Simultáneamente, y a través de las actividades creativas y de ocio que se están desarrollando, se está llevando a cabo una intervención terapéutica basada en el trabajo con el grupo.
Los talleres tienen como objetivo fomentar la autoestima, la autonomía, las habilidades sociales y el desarrollo cognitivo y emocional de los niños y niñas participantes. Así, en un contexto relajado y distendido - dirigido por una psicóloga del programa y con apoyo de nuestros voluntari@s-, los menores están realizando actividades que les permiten adquirir y consolidar habilidades como la tolerancia a la frustración, la resolución de problemas, el control de impulsos o la empatía, entre otros.
Este proyecto se ha planteado pensando especialmente en pequeños del programa con necesidades particulares, como sucede en el caso de la hiperactividad o el aislamiento social.
A lo largo de octubre y noviembre se está desarrollando la primera parte, en la que los principales objetivos son la generación de vínculos entre los niños y niñas, el desarrollo de habilidades sociales y de la inteligencia emocional.
La iniciativa, plasmada a través de realización de talleres de manualidades, organizados de forma intensiva entre los meses de octubre a diciembre de 2012, están permitiendo que diferentes menores del programa -con edades comprendidas entre los 8 y los 12 años, en acogimiento en familia extensa y ajena- puedan contar con un espacio para el encuentro, la diversión y el aprendizaje. Simultáneamente, y a través de las actividades creativas y de ocio que se están desarrollando, se está llevando a cabo una intervención terapéutica basada en el trabajo con el grupo.
Los talleres tienen como objetivo fomentar la autoestima, la autonomía, las habilidades sociales y el desarrollo cognitivo y emocional de los niños y niñas participantes. Así, en un contexto relajado y distendido - dirigido por una psicóloga del programa y con apoyo de nuestros voluntari@s-, los menores están realizando actividades que les permiten adquirir y consolidar habilidades como la tolerancia a la frustración, la resolución de problemas, el control de impulsos o la empatía, entre otros.
Este proyecto se ha planteado pensando especialmente en pequeños del programa con necesidades particulares, como sucede en el caso de la hiperactividad o el aislamiento social.
A lo largo de octubre y noviembre se está desarrollando la primera parte, en la que los principales objetivos son la generación de vínculos entre los niños y niñas, el desarrollo de habilidades sociales y de la inteligencia emocional.
Publicado por
Programa de Acogimiento Familiar de Cruz Roja Española
en
jueves, noviembre 08, 2012
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Acogimiento familiar,
Actividades
miércoles, 7 de noviembre de 2012
El programa de Acogimiento familiar presente en el Encuentro Vecinal 2012 de Almería
El pasado domingo 28 de octubre se celebró el Encuentro Vecinal 2012, organizado a través del Área de Participación Ciudadana del Excelentísimo Ayuntamiento de Almería.
El evento, que congregó a entidades vecinales de Almería y provincia, permitió que estas pudieran compartir con la ciudadanía almeriense los talleres y trabajos que han desarrollado a lo largo de este año. Hasta una treintena de colectivos pertenecientes a estas estuvieron presentes a través de exposiciones, stands informativos y un entretenido programa de actuaciones, a cargo de niños y adultos.
Concebido como una jornada de convivencia y participación vecinal,y de carácter familiar, posibilitó un espacio ideal para dar a conocer el Acogimiento entre familias de nuestra provincia. Un equipo formado por técnicos y voluntarios del programa se desplazó hasta el Palacio de Exposiciones y Congresos de El Toyo -lugar de celebración del encuentro- a lo largo de la mañana del domingo, con objeto de facilitar información a los/as cientos de asistentes que participaron en la jornada.
La presencia de nuestro programa en el encuentro fue posible gracias a la invitación e inestimable colaboración del Área de Participación Ciudadana, sin cuyo apoyo no habría sido posible.
El evento, que congregó a entidades vecinales de Almería y provincia, permitió que estas pudieran compartir con la ciudadanía almeriense los talleres y trabajos que han desarrollado a lo largo de este año. Hasta una treintena de colectivos pertenecientes a estas estuvieron presentes a través de exposiciones, stands informativos y un entretenido programa de actuaciones, a cargo de niños y adultos.
Concebido como una jornada de convivencia y participación vecinal,y de carácter familiar, posibilitó un espacio ideal para dar a conocer el Acogimiento entre familias de nuestra provincia. Un equipo formado por técnicos y voluntarios del programa se desplazó hasta el Palacio de Exposiciones y Congresos de El Toyo -lugar de celebración del encuentro- a lo largo de la mañana del domingo, con objeto de facilitar información a los/as cientos de asistentes que participaron en la jornada.
La presencia de nuestro programa en el encuentro fue posible gracias a la invitación e inestimable colaboración del Área de Participación Ciudadana, sin cuyo apoyo no habría sido posible.
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